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lunes, 11 de agosto de 2014

La dama ibérica del Llano de la Consolación (Montealegre del Castillo, Albacete). Modelo fotogramétrico en 3D

Hace poco volví a visitar el MAN, algo que ya se está convirtiendo en costumbre porque siempre encuentro alguna excusa para hacerlo: llevar a colegas a conocer la arqueología, ir a tomar notas para realizar alguna reseña, visitar exposiciones temporales... En esta ocasión, a parte de todo eso, nos fijamos en las posibilidades de restauración virtual que tiene una escultura íbera expuesta en uno de los patios. Su mal estado de conservación hace que sea un buen ejemplo para llevar a cabo una restauración mediante software de diseño 3D que permita volver a observar su posible aspecto original. 



Sin embargo, una reconstrucción virtual no se puede hacer en dos mañanas, entre los churros y el café. Se trata de un proceso largo del que nos ocuparemos en los próximos meses. Por ahora, vamos a resumir lo que conocemos de esta pieza, es decir, su documentación histórica y arqueológica, y a mostrar los primeros trabajos de documentación geométrica en 3D que hemos llevado a cabo. Todo este proceso previo de documentación es fundamental para llevar a cabo cualquier trabajo de reconstrucción o restauración virtual ya que sino éste carecería de sentido. 

En 1891 don Pascual Serrano (maestro de Escuela que se convertiría en una figura de referencia para la arqueología regional de la zona de Almansa) visitó Montealegre del Castillo y rápido se dio cuenta del potencial de la zona, realizando los primeros croquis y estableciendo pronto relación con don Antonio José González, cura del pueblo (Fernández de Avilés 1953: p. 3 y ss). Será este último el que comience las excavaciones en ese mismo año sin esperar  ni avisar al Sr. Serrano -¿ansia inocente de buscar los orígenes del pueblo?-. Sea como fuere, durante finales del verano de 1891, el cura del pueblo excavó en la zona del Campo de Blas en busca de suculentas piezas escultóricas que vendió tanto al arqueólogo francés M. A. Engel, al que conocía de excavar en la región, como a Pascual Serrano. Esto nos hace pensar en la concepción tan distinta que se tenía entonces por los bienes patrimoniales, que se cedían o vendían sin gran problema, no sé si por carencia de sensibilidad histórica o por interés económico, quizás por una mezcla de las dos. Sea como fuere, la escultura que nos ocupa, que fue hallada en estas primeras excavaciones, acabó cedida al Louvre, en París, junto con otras tantas esculturas íberas de piedra. En 1941, sin embargo, la dama sedente del Llano de la Consolación, fue devuelta por el Louvre a España (junto con la Dama de Elche, entre otras) e ingresó en el Museo Arqueológico Nacional, donde se conserva hasta hoy (Fernández de Avilés 1953: p. 4). 

Croquis realizado por P. Serrano de la zona de Montealegre del Castillo, Albacete. La dama sedente fue hallada en el Campo de Blas, señalado en la parte baja con el número 3 (Fernández de Avilés 1953: p.3)
Lámina del trabajo de Fernández de Avilés sobre las excavaciones en Montealegre del Castillo donde se muestra una fotografía antigua de la dama sedente. 

La dama del Llano de la Consolación es una escultura exenta de piedra caliza de 94 centímetros de altura. Se trata probablemente de la primera dama funeraria íbera hallada en España (Valenciano Prieto 1988). Es una figura acéfala (es decir, que no conserva la cabeza) labrada a tamaño casi natural, sentada sobre un trono con respaldo hasta la mitad de la espalda, con los brazos flexionados y dotada de un escabel para apoyar los pies. Como la Dama de Elche - que probablemente también fue una escultura sedente (Vives Boix 1988)-, está vestida con traje largo y manto, con extremos acabados en borlas. Lleva también un collar de colgantes en forma de bullae que cuesta observar por el mal estado de conservación. Su cronología, en base a su estilo, se ha podido concretar a finales del siglo V a.C. (MAN, inv. 38431). Probablemente se trataba de una escultura policromada, similar a la Dama de Baza, pero actualmente hemos perdido todo rastro de color que pudiera tener. 

Las propias condiciones de la excavación en la que fue hallada la escultura hacen que no se conserve mucha información sobre el contexto arqueológico del hallazgo, algunos extudios a finales de los 70 ya indicaron que lo que se excavó en la zona se trata de una necrópolis y no de un santuario, como se dijo en un principio (Marín Ceballos 1979-80), posteriormnete, esta idea ha seguido siendo estudiada, en especial por Mª del Carmen Valenciano (2000). La escultura de la dama sedente que conservamos en el MAN se situó probablemente en el exterior de una de las tumbas, quizás señalizándola a modo de estela (Valenciano Prieto 1988).

Los expertos no se ponen de acuerdo en si este tipo de imágenes representan diosas o personajes distinguidos de la alta sociedad, probablemente sean algo humano con mucho de simbólico: mujeres de una aristocracia idealizada y cercana a los dioses. Los ricos tronos, en ocasiones adornados con representaciones zoomorfas, las pesadas telas y las joyas que portan simbolizan el prestigio y las virtudes de la mujer ideal aristocrática (Aranegui Gascó 2008).  

Proceso de creación del modelo fotogramétrico de la dama en Photoscan.

El pasado miércoles, 6 de Agosto de 2014, llevé a cabo la toma de imágenes para la creación del modelo fotogramétrico de la pieza. En total son 46 fotografías que rodean la pieza y permiten obtener un preciso modelo 3D. Hemos obtenido una nube de más de 1,5 millones de puntos en calidad media (se obtendría, de ser necesario, una nube mucho más densa en calidad ultra alta). Esto nos va a permitir llevar a cabo la restauración virtual en Blender sobre la propia geometría de la pieza original y, por lo tanto, sin intervenir el original.

Por el momento os dejamos tanto el visor 3D de la pieza con varias anotaciones como un vídeo en el que se muestran distintos detalles de la misma:





Bibliografía

Aranegui Gascó, Carmen (2008): "Mortales e inmortales: a propósito de las damas ibéricas", en S. Estiene et al. (dirs.): Image et religion dans l'antiquitè grecó-romaine, Nápoles, p. 203-216. 
Blázquez, Jose María (1976): "Arte y religión entre los íberos", Historia 16, núm. 1 (1976), pp. 89-94
Fernández de Avilés, A. (1953): "Excavaciones en el Llano de la Consolación (1891-1946)", APL, 4, 1953, 195-209
MAN: Ficha de inventario 38431. 
Marín Ceballos, Mª Cruz. (1979-80): "El 'supuesto' santuario ibérico del Llano de la Consolación (Montealegre del Castillo, Albacete)", Habis, 10-11, pags. 233 y ss.
Valenciano Prieto, Mª del Carmen (1988): "La dama sin rostro", Revista de Arqueología, nº 19. 
Valenciano Prieto, Mª del Carmen (2000): El Llano de la Consolación (Montealegre del Castillo, Albacete). Revisión crítica de una necrópolis ibérica del sureste de la Meseta.
Vives Boix, Francisco (1988): "Ensayo sobre la postura sedente de la Dama de Elche", Revista Pobladores de Elche, nº 20, pp. 13-20.


viernes, 13 de diciembre de 2013

Documentación fotogramétrica de piezas arqueológicas de La Alcudia de Elche (II)

Como ya comenté en una entrada anterior, hace unas semanas estuvimos en La Alcudia de Elche documentando mediante fotogrametría algunas de las piezas arqueológicas que se conservan en su centro de interpretación. Ya podemos mostrar los primeros resultados de una de las piezas documentadas: el famoso torso del guerrero (s. IV a.C.) o, como se le comenzó a llamar desde su descubrimiento en 1897, el Rey Lobo de la Alcudia. Aquí tenéis algunos de los primeros renderizados, es decir, imágenes del modelo 3D de la pieza llevado a cabo mediante fotogrametría:



Este fragmento de escultura fue encontrado reutilizado en el pavimento de la ciudad: cuando ésta fue conquistada por los romanos no dudaron en usar algunas de estas firmes rocas, estuvieran o no esculpidas, para cimentar sus pasos. Los romanos hicieron muchas calzadas pero ¡a qué precio! Realmente no podemos saber si, como dijo Martín Almagro, este torso pertenece a una representación del mítico héroe fundador de la dinastía ilicitana y primer rey de la ciudad de Ilici (es decir, el yacimiento de la Alcudia), pero sí podemos asegurar que se le quiso representar como un guerrero temible, adornado con esa rodela apotropaica diseñada para amedrentar a sus enemigos. En el artículo que se reproduce a continuación (y al que se puede acceder desde este link), publicado en El País del 13 de mayo del 2000, se cuenta algo más sobre la pieza pero si queréis profundizar en ella os recomiendo la pequeña monografía de Gabino Ponce Herrero titulada El Rey Lobo de La Alcudia de Elche (Universidad de Alicante, 1999).



El levantamiento fotogramétrico de la pieza no ha sido sencillo: hemos realizado la toma de imágenes al menos desde tres puntos diferentes para poder posteriormente unir todas las partes de la geometría del objeto pero, aun así, hemos tenido varios problemas a la hora de que las distintas nubes de puntos reconocieran su posición original en el espacio. De cualquier modo, al final el resultado es bastante bueno y nos permite hacernos una idea de la configuración no sólo geométrica sino también de color de la pieza. Gracias al modelo fotogramétrico, por ejemplo, podemos tener toda la textura de la pieza acoplada sobre nuestro modelo 3D y realizar las pertinentes modificaciones de color para que los restos de policromía queden a la vista.



Además, podemos realizar animaciones y pequeños vídeos que permitan tener una idea más clara de cómo es realmente la pieza, pudiéndola rodear y observar todas sus partes con precisión:



Finalmente, otro de los posibles usos en el que vamos a trabajar a partir de ahora es en la reconstrucción de las partes perdidas de la pieza basándonos en distintos paralelos y que nos permitan recrear la cabeza, brazos, piernas, etc., que se nos han perdido de esta escultura y así poder realizar una hipótesis de cómo era este guerrero. Se realizaría mediante una recreación virtual de los fragmentos perdidos a partir del modelo 3D fotogramétrico.

Visor web en 3D del modelo fotogramétrico (low poly):


domingo, 8 de diciembre de 2013

Reconstrucción virtual del Templo A de La Illeta dels Banyets (Alicante)

Infografía del Antichità Romane. G. B. Piranesi. 1756.

Quizás la primera aplicación de las herramientas de visualización y trabajo 3D a la arqueología sea precisamente la de las reconstrucciones virtuales. Desde hace décadas se han apreciado las posibilidades de esta tecnología para traer hasta hoy la imagen del pasado. Cada vez tenemos herramientas más potentes para poder lograr, sin embargo, algo que hasta ahora era poco común: reconstrucciones virtuales en 3D que transmitan cierto calor y vida. Pese a que en los años 90 las reconstrucciones virtuales eran muy impresionantes, sobre todo montadas como animaciones en pequeños vídeos, eran algo insípidas y muy frías, llegando a parecer deshumanizadas en muchos casos. Siempre hubo excepciones, es cierto, y estas se caracterizaron por tener la vista fija no en las últimas tecnologías de representación 3D sino en las antiguas infografías clásicas: por ejemplo, en aquellas realizadas por Giovanni Battista Piranesi para los volúmenes de Antichità Romane. La impresión de veracidad la daba la aleatoriedad de la vegetación, los personajes caminando entre las ruinas, las herramientas de construcción de los antiguos edificios apoyadas de forma, en ocasiones arbitraria, sobre los sillares romanos, etc. Creo que es a esto hacia lo que debemos caminar hoy desde el 3D.

Sin perder este ánimo de representación cálida y veraz pero consciente de que todavía queda mucho trabajo por delante, he llevado a cabo una hipotética reconstrucción virtual de uno de los templos íberos hallados en el yacimiento de La Illeta dels Banyets (Alicante), concretamente de la llamada Regia o Templo A. El motivo por el que he elegido esta estructura es, realmente, de orden práctico: estamos organizando un curso online de la UBU dedicado a la reconstrucción virtual con Blender y creo que este es un ejemplo sencillo y sugerente para que los alumnos comiencen a practicar con estas técnicas cuando lo llevemos a cabo.



Dos reconstrucciones en 2D de la posible apariencia del Templo A de Illeta dels Banyets.

Como no puede ser de otro modo -si queremos hacer un trabajo realmente arqueológico- debemos comenzar por una exhaustiva documentación de la estructura o ambiente que queremos reconstruir: planimetrías, artículos, infografías ya existentes... todos estos datos deben ayudarnos a llevar a cabo una reconstrucción virtual lo más verídica posible. En este caso he realizado todo este proceso y me he topado al menos con dos reconstrucciones de cómo podría ser esta estructura, ambas muy diferentes entre sí.

La primera de estas reconstrucciones se hizo relacionando la estructura con los templos itálicos mientras que la segunda se hizo pensando en los templos de origen púnico/fenicio. Según ha sido estudiado a lo largo de los últimos años parece que esta segunda opción sea la más correcta. La reconstrucción de la derecha, sin embargo, resulta bastante deshumanizada e incluso imprecisa: cuando se excavó esta estructura se observó la policromía roja en la fachada del templo así como la policromía amarilla en las columnas in antis de la entrada. ¿Por qué no se reflejan en esta reconstrucción? No sabría explicarlo. 

Sea como fuere, para llevar a cabo la reconstrucción virtual que he realizado con Blender me he basado entre otras cosas en esta segunda imagen, pues creo que es un acierto mostrar, por ejemplo, los materiales con los que está realizado el edificio (cubrición de madera y barro, zócalo de piedra y muros de adobe, etc.). He decidido reconstruir el templo en su entorno cercano ya que no se entiende si no su localización adosado a otras edificaciones más modestas y con la fachada abierta a la calle principal del emporio levantino.





Creo que es importante que comencemos a mostrar también esta vida en nuestras reconstrucciones virtuales: objetos varios, telas, vegetación, suciedad, etc., son algunas de las claves que pueden ayudar a plasmar el ambiente de cualquier ciudad -de la Antigüedad y de hoy en día-. La posibilidad de disponer de un modelo 3D complejo nos permite además obtener animaciones impensables para los infógrafos y eruditos de la Arqueología de hace doscientos años. Así podéis verlo en este pequeño vídeo (no más de 2 minutos):